Durante mis primeras semanas en AIM, visitaba su oficina casi todos los días para comenzar mi proceso de aplicaciones universitarias. Exploramos muchas posibilidades juntas. Realicé pruebas de personalidad, investigué distintas carreras y universidades, e incluso hice ejercicios de visualización. Poco a poco, todo comenzó a tener sentido. Me di cuenta de que la psicología era el camino perfecto para mí. Siempre he sido una persona curiosa, fascinada por la complejidad de las emociones humanas y la forma en que las personas piensan y sienten. También me considero alguien que conecta naturalmente con los demás y que realmente disfruta escuchar.
El proceso de aplicación fue largo, y prepararme para el SAT fue definitivamente la parte más desafiante. Presenté el examen dos veces, y en la segunda alcancé el puntaje que necesitaba. El momento en que recibí mi primera aceptación se sintió irreal. Recuerdo haberme sentido increíblemente feliz porque no podía creer que realmente lo había logrado.
Hasta ahora, he sido aceptada en la Universidad de Monterrey y en la Universidad del Valle en Guatemala, y aún estoy esperando respuesta de la University of Deusto en Bilbao. Y ahora, después de tanto trabajo y esfuerzo, como diría mi college counselor, tengo “problemas felices”.
María José F., aceptada en la Universidad de Monterrey y en la Universidad del Valle en Guatemala.